Magia y realidad
En un reino muy lejano, en una clara noche de luna llena, una reina muy hermosa, de largos cabellos rizados, tan claros como la miel, se esforzaba por traer al mundo un niño; su esposo, el rey de aquel majestuoso reino se encontraba en una encarnizada batalla contra los invasores, quienes luchaban bravamente por hacerse con aquel próspero reino. En el clamor de la lucha, donde todo ruido era opacado por el entrechocar de las espadas, los escudos, el relincho de los caballos y el grito inconfundible de los hombres heridos de muerte; de pronto se hizo un insólito silencio en las filas enemigas, un rayo retumbó en el cielo y se desató una terrible tormenta, en ese mismo instante nació la primer princesa del reino, su gemela la precedió uno minutos mas tarde.
Esos segundos de incertidumbre fueron decisivos para la victoria de nuestro rey, que aprovechando sabiamente el momento de desconcierto de las filas enemigas se lanzo con sus bravos hombres con toda la fuerza que pudieron juntar, definiendo la batalla; el enemigo, tomado por sorpresa, perdió su espectacular agrupación y el ejercito fue diezmado.
Cuando los últimos sobrevivientes fueron sometidos, el rey encargo de todo a su gran amigo y consejero, y salió presto en su corcel a reunirse con su esposa. Al llegar al castillo lo encontró totalmente conmocionado y al interrogar a una criada, comprendió que aquí también se libraba una lucha entre la vida y la muerte, el parto de las pequeñas había sido muy arduo para la joven y primeriza madre, y ahora su vida corría peligro.
El rey entró en los aposentos reales y no estaba preparado para lo que encontró allí; sus dos pequeñas herederas se encontraban en los brazos de las nodrizas, y al acercarse lo recorrió una eléctrica de magia al ver directo a los ojos de sus niñas. Sophie, que así se llamaba la reina, se encontraba temblorosa en la cama en la que había dado a luz, atendida por varias mujeres, su rostro estaba tan pálido y sudoroso que el rey tuvo que reprimir un grito de horror; su mujer nunca había tenido la constitución de una muchacha fuerte, y el doble parto parecía haber agotado todas sus fuerzas.
Se acerco lentamente a la cama y puedo ver en sus ojos todo el dolor de alguien que sabe que va a morir dejando a sus seres queridos, sin una hojeada a sus hijas, el rey a todos que salieran del lugar y que no regresaran hasta su llamado. Cerró la puerta violentamente detrás de la última criada, hecho el cerrojo y cerró los ojos fuertemente, de espaldas al lecho mientras reunía el coraje para darse vuelta, lo hizo lentamente y conteniendo el aliento. Sophie lo observaba con la calma que era su rasgo más distintivo y con un movimiento apenas perceptible lo llamó a que se acercara al lecho. Sus ojos lo taladraron leyendo todo en él. Andre siempre había sabido que ella era diferente, desde el instante en que su ojos se cruzaron por primera vez, el pudo notar que pese a su apariencia normal, ella tenía algo mágico. Puede decirse que la magia corría por sus venas, pero claro, eso, él no podía saberlo.
_ Andre – dijo ella al fin – no debes preocuparte, yo siempre estaré cerca de ti, incluso si ya no estoy aquí.
En el rostro de Andre se dibujo claramente el dolor.
_ ¿No puedes hacer nada al respecto? – preguntó al fin; ellos jamás habían hablado de lo que hacía tan diferente a Sophie de los demás.
Sophie evitó la respuesta y luego de un momento dijo:
_ Nuestras pequeñas se parecen más a mí que a ti.
Esto dejo perplejo al rey, no se le hubiera ocurrido que las niñas heredaran el carácter mágico de su madre, abrió la boca y la volvió a cerrar sin saber que decir. Al final preguntó con un hilo de voz.
_ Que te hace diferente a nosotros?
Ella sonrió radiante, como si siempre hubiera querido contarle aquello y solo esperaba que él preguntara.
_ Soy la mezcla de dos razas – contestó pragmáticamente, él la miró sin comprender aún – mi madre era un hada y mi padre un mago, preosiguió
Él pestañeo perplejo, hadas? Magos?
_ Ella era un ser sobrenatural con forma humana y él un humano con poderes sobrenaturales.- continuó Sophie a modo de explicación.
Ahi la primer parte de una historia ...
miércoles, 30 de septiembre de 2009
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